Además de la clásica competición de club, hay en los Países Bajos un gran grupo de jugadores de pádel que están activos de una forma más difícil de contabilizar: mediante encuentros abiertos, sesiones libres y partidos improvisados. Un estudio de la federación muestra que más de 333.000 jugadores usan este tipo de formato flexible.
No aparecen en ningún registro de socios. No juegan una noche fija de competición. Pero ahí están, semana tras semana, según su propia agenda.
¿Quiénes son estos jugadores?
Una gran parte de los jugadores de pádel juega menos de cinco veces al año. Les entusiasma el deporte, pero no quieren o no pueden comprometerse con una estructura fija. Un trabajo exigente, una familia, un horario irregular. El deporte encaja en su vida, pero un turno de competición fijo no siempre lo hace.
Eso no es un problema del deporte, es simplemente un hecho sobre el público. Y es un hecho con el que los clubes pueden hacer algo o pueden ignorarlo. Los clubes que actúan sobre ello descubren que merece la pena.
