Todo organizador de torneos conoce la rutina: cierras las inscripciones, exportas la lista a Excel y empiezas a ordenar a mano. ¿Quién juega a qué nivel? ¿Cómo repartes de forma justa a las parejas más fuertes entre los grupos? Con 20 participantes todavía te apañas. Con 40 o 50 se convierte en un rompecabezas que te come una hora y que aun así nunca acaba de salir bien.
A partir de ahora, Slams se encarga de esto automáticamente. Con un solo clic, la plataforma genera una asignación de grupos completa basada en el nivel.
¿Cómo funciona?
Slams utiliza un algoritmo de snake draft. Todas las parejas inscritas se ordenan de más fuerte a más débil según su rating. A continuación se distribuyen entre los grupos en un patrón serpenteante: la pareja más fuerte va al grupo A, la segunda al B, la tercera al C, la cuarta de vuelta al C, la quinta al B, y así sucesivamente.
El resultado: cada grupo tiene una pareja fuerte, dos de nivel medio y una más débil. El rating medio por grupo es casi idéntico. Eso produce partidos más igualados, más emoción hasta el final de la fase de grupos y menos discusiones después sobre el sorteo.
